Rafa Guijosa Vuelve al Pabellón de los Sueños

lunes, 25 de enero de 2016

Bienvenido al Pabellón de Los Sueños

Luis Carlos Torrescusa. Presidende y Director Deportivo del Club Balonmano Alcobendas

No fue fácil el primer ascenso a la liga Asobal y por eso Alcobendas luchó hasta el último segundo de liga por quedarse en la liga de las estrellas.

Os situo en un tiempo y lugar. Irún, mayo de 2003. Liga Asobal. Nos jugabamos el ser o no ser con el Bidasoa, hoy ya viejo conocido de más de una batalla. Último minuto y último golpe franco. Empate. Diez años de proyecto costó armar un equipo para posibilitar el ascenso y tratar de mantenernos en la máxima categoría, y ahora estabamos a un segundo de conseguirlo o fracasar en el intento. Todos “lanzamos” aquel golpe franco en el mítico Artaleku, que se estrelló en el larguero de la portería y además “estrelló” las ilusiones de todo un club. El “no gol” nos devolvía a la cruda realidad.

Pronto el desaliento y el desánimo se convirtieron en nuevos alicientes. Fue en el viaje de vuelta a Madrid cuando se tomó la decisión de impulsar el futuro desde la decepción del presente. Necesitabamos renovadas ilusiones y no caer en la irresponsabilidad de "tirar diez años de trabajo por la borda." Necesitabamos confeccionar un nuevo plan estratégico que recogiera las experiencias buenas y negativas de los aprendizajes adquiridos y necesitábamos, sobre todo, un nuevo liderazgo en el vestuario de nuestro primer equipo masculino.

La persona elegida fue Rafael Guijosa, y no como muchos escribieron y dijeron entonces: “por hacer un fichaje mediático”. Fue por su carácter ganador, sus capacidades, elogiadas por muchos de los que le conocían, por sus ganas y motivación para entrenar y lo que es más importante, por coincidir en ideas, planteamientos y proyectos con los del club. Todo ello se confirmó con el tiempo.

Además de devolver al equipo la ilusión, dotarles de una idea de juego, entrenarla magníficamente en cada sesión y dirigir al equipo desde el banquillo con maestría, nos dejo más cosas en forma de legado.

Rafa desarrolló un modelo de juego propio, basado en una defensa intensa, que presiona al contrario, no le deja pensar y reduce drásticamente las zonas de eficacia del ataque. La actividad defensiva se expresaba con continuadas alternativas y variables en los sistemas empleados, que otorgaban prioridad no sólo a la zona de balón, sino igualmente en las zonas alejadas del mismo, ahogando en muchos momentos al rival. Los riesgos eran altos, pero conscientemente asumidos y no exentos de una continua valoración por parte de los jugadores en función del oponente, las circunstancias, la situación y el momento de partido.

Esto obligaba al rival  a aceptar un duelo con idénticos ritmos e intensidades, o verse relegado rápidamente en el marcador, con desventajas que ceden el control del partido precisamente al que hace la apuesta más arriesgada. Como consecuencia, las oportunidades de transicciones rápidas, en formas de contraataque directo o más elaborados, eran especialmente numerosos, facilitando una eficacia ofensiva alta y psicológicamente castigadora. Ello ofrece partidos con muchos ataques, y  por lo tanto con marcadores altos. Eran partidos no fáciles de manejar si no estas acostumbrado, y cuyo antídoto sólo poseía aquel que te obligaba a jugar así.

En definitiva confeccionó un bloque. Un equipo de guerreros. Un equipo con hilo conductor permanente y directo a la grada y de esta al campo, trasladando la impronta de nuestro club y sobre todo el carácter ganador de su entrenador. Y todo ello con la necesaria humildad, no exenta de la ambición lógica del deportista en cada partido. Se intentaba ganar desde la convicción de que cualquier equipo rival nos crearía problemas, convirtiendo debilidad en fortaleza. Alta exigencia de concentración, confianza en lo entrenado; orden y disciplina, rasgos indispensables del Rafa jugador, ahora entrenador.

Por supuesto no eramos invencibles, ni tan siquiera podemos contar que fue un tiempo tan feliz. Ascendimos. Nos mantuvimos. Descendimos. Ascendimos, nos manteníamos…. y en esas estábamos cuando otros factores rompieron un idilio de años. Con su muchas cosas buenas y con algunas menos buenas. Como todo idilio que se preste.

Permitanme faltar mínimamente  a la discrección más elemental y hablarles desde lo personal. Quiero hoy compartir con los lectores, sobre todo de nuestro club, mi sentimiento de admiración por un trabajo desarrollado con rigor y profesionalidad. Por enseñarnos matices del alto rendimiento desconocidos y mostrarnos aristas de la competición que no había explorado. Sin duda, el Rafa extremo, el mejor del mundo y habitante de uno de los clubes de Balonmano más laureado de la historia condensaba en su persona y sobre todo en su aprendizaje como entrenador todo lo experimentado anteriormente como  jugador. Al hacerlo nos dejo un legado de carácter, de prácticas intensas, de estrategias arriesgadas, de osadía y desparpajo, de innovación… Y también de muchas horas de conversación en torno al Balonmano y el no balonmano, de nuestro club, de nuestra profesión, en fin, de la vida misma.

Vuelves al vetusto pabellón que te vio crecer como entrenador, al que contribuistes con argumentos y razones para darle un nombre. Un nombre deseado desde lo personal pero que había que justificar con hechos y sucesos.

Queremos que sepas que este club admira y respeta al Rafa más conocido por todos, como jugador pero también al Rafa más nuestro, como entrenador. No renunciamos a considerarte parte de nuestra historia, de nuestros Sueños, de nuestro presente, y, quien sabe, si de nuestro futuro.

¡¡Bienvenido Rafa!!

 

RAFA GUIJOSA: OCHO AÑOS EN  BM.ALCOBENDAS

Rafa Guijosa, elegido mejor jugador del Mundo en 1999, llega al Club Balonmano Alcobendas como entrenador en el año 2003 , a propuesta del Director Deportivo del Club Luis Carlos Torrescusa sustituyendo a Alberto Suárez y de acuerdo con el Presidente José Antonio Crespo.

2003-2005: ASCENSO Y RETORNO A ASOBAL

En su primera temporada como entrenador, logra el retorno a la máxima categoría. De una magnífica temporada 2003/04 en División de Honor B, se pasó a una sorprendente campaña 2004/05. Con un bloque muy modesto, que tenía difícil sortear el descenso, Guijosa obró el milagro y logró la permanencia en la Liga Asobal.

2005-2007: AÑOS DUROS

A pesar de ofertas importantes para dirigir a grandes Clubes de Asobal, Rafa prefirió la estabilidad de Madrid y la ilusión por el proyecto alcobendense. Sin embrago llegaron los años duros. Se descendió en la 2005/06. Y con un buen plantel en División de Honor B, tampoco se alcanzó el objetivo de ascender en la 2006/07.

2008-2010: TEMPORADAS PARA LA HISTORIA

Pese a todo, la directiva liderada por Luis Carlos Torrescusa siempre le respaldó y confío en su trabajo. En 2008 llegó el premio. Alcobendas volvía a la Liga Asobal con una perfecta temporada rematada con el tercer título de Campeón de la División de Plata. En este mismo año se consigue el ascenso con el equipo de chicas de Primera Nacional a ABF, División de Honor Femenina, siendo el único Club de Europa con sus dos primeros equipos masculino y femenino en la máxima categoría en esa temporada.

En la 2008/09, el equipo logra la permanencia en la máxima categoría. Sin embargo, el verano 2009 es complicado en lo económico. El club, respaldado por Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y una campaña en los medios de comunicación, SOS 3.000, logra un crédito que le permite seguir con el proyecto Asobal. Rafa fue importante para lograr la confianza necesaria en esas semanas decisivas.

Temporada 2009/10: el punto culminante de su carrera en Alcobendas. Partidos para el recuerdo en el Pabellón Amaya Valdemoro y el equipo que logra la mejor clasificación de su historia: noveno de la Liga Asobal.

2010-2011: FINAL DE  ETAPA

La crisis económica es muy cruda en 2010. Tras la primera vuelta de la campaña 2010/11, ante los problemas económicos y la posibilidad de generar una deuda excesiva, la Junta directiva a petición de Luis Carlos Torrescusa, -Director Deportivo y entrenador del primer equipo femenino- y Rafa Guijosa – entrenador de ASOBAL-  toma la decisión de conceder la carta de libertad a todos los jugadores. En principio, Rafa continua un tiempo con un equipo formado por 6 jugadores de la primera plantilla y jugadores de categorías inferiores; en el mes de febrero decide decir adiós a esta gran etapa de crecimiento mutuo tomando las riendas del equipo Daniel Sánchez-Nieves, actual entrenador.

Noticias relacionadas