JUGADORES HISTÓRICOS: ÁNGEL CASTAÑO TORRERO

lunes, 3 de marzo de 2014

 "No es nada fácil para un deportista cuyo objetivo es competir en la élite, mantenerse en el mismo sitio en el que empieza. Me siento súper afortunado por haber permanecido en Alcobendas durante toda mi vida deportiva ” 

ANGEL CASTAÑO

Perteneciente a la gran generación de jugadores nacida en 1978, Ángel comenzó su idilio con el balonmano a los 11 años, jugando el el colego Federico García Lorca de su ciudad, en la Escuela del Balonmano Alcobendas. Tras una primera toma de contacto, (compartiendo el balonmano con su afición a la petanca), aquel pequeño zurdo se convirtió en uno de los chavales más prometedores de su edad, por lo que comenzó a ser seguido por los caza talentos de la selección española. Sin ir más lejos y durante su etapa de formación, Ángel ganó 1 campeonato de España cadete (1994) y 2 más en categoría juvenil (1995 y 96). Su carrera acababa de despegar pero ya era el referente de un club que quería alcanzar la élite del balonmano español y con el que logró un histórico ascenso a División de Honor "B" en 1999 siendo uno de los jugadores más jóvenes de la plantilla.

Cuando acabó su etapa de formación y pese a tener ofertas para irse a otros grandes equipos de la liga ASOBAL (Valladolid o Ademar entre otros…), Ángel prefirió seguir compitiendo con el equipo de su ciudad, con el que consiguió ascender a la máxima categoría en 2002. Curiosamente, aquella primera temporada en Asobal de Alcobendas coincidió con una inoportuna lesión de tobillo, que al final de temporada acabó en operación. Ese año, Ángel entrenaba con el primer equipo pero jugaba con el segundo, que militaba en 1ª Nacional, aunque llegó a vestir la camiseta de Asobal en 5 encuentros, asumiendo que su vuelta a las pistas con el primer equipo no sería inmediata: la dura competencia en el puesto y la importancia de cada punto en Asobal privó a Ángel de minutos en la máxima categoría, que se perdería en Irún, con un agónico final de partido y el descenso a la categoría de Plata.

La temporada siguiente, ya en División de Honor "B", Castaño volvió a gozar de minutos y a tener continuidad con Rafa Guijosa como técnico. Tras el descenso de 2003, el equipo volvió a la élite solo un año más tarde y Ángel cumplió su objetivo de jugar en la mejor liga del mundo. Con el paso de los años su calidad seguía intacta, pero además se convirtió a la postre y asumiendo el encomiable relevo de sus antecesores en el capitán, el líder y el espejo de todo un club, que principalmente funciona gracias al trabajo de cantera, de la que se hizo cargo primero como monitor, después como entrenador y finalmente como director.

En 2011 la crisis económica afectó a BM Alcobendas y el club se vio obligado a dar la carta de libertad a media plantilla para seguir sobreviviendo como entidad. El descenso del club en lo deportivo también fue inevitable. En ese momento, Ángel es de los pocos veteranos que permanece en el club para terminar la temporada con dignidad, liderando un equipo lleno de canteranos y junior, obligando al veterano extremo zurdo a reconvertirse como lateral y revivir sus tiempos en categoría juvenil (pese a sus 178 cm de altura). 

                                                                                            Una inolvidable despedida 

En la temporada 2012-2013 y tras una buena campaña, Alcobendas despedía la temporada regular en casa frente al Teucro en el Pabellón de los Sueños. Era el último partido de Ángel Castaño en su ciudad antes de viajar a Irún para luchar por el ascenso en el año de su retirada. El club preparó un gran homenaje al mejor jugador de su historia y el público se puso de pie para despedir al icono del club, el ídolo de sus hijos y, por boca de todos, una de las mejores personas que han pasado por la institución. Un jugadorazo al que se recordará por su velocidad, creatividad, calidad individual, y por encima de todo, por su calidad humana. 

Dos semanas más tarde, Ángel jugó su último partido donde comenzó todo: Irún y el pabellón Artaleku cerraban el círculo diciendo adiós a la zurda que se consolidó en aquella final juvenil de 1994 ante el FC Barcelona. Allí un tal Ángel Castaño comenzaba una carrera que pudo ser más exitosa, pero nunca tan reconocida y memorable como acabó siendo para los aficionados del club de su ciudad, del club de su vida. 

ASÍ JUGABA ÁNGEL CASTAÑO

VÍDEO PROYECTADO EN EL PABELLÓN DE LOS SUEÑOS EN HOMENAJE A ÁNGEL CASTAÑO

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